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Paralelamente, en el Departamento Medicina Social de la Secretaría de la Seguridad Social, ámbito en el que se realizaban los trámites de incapacidad laborativa en el marco de las Leyes 18.037 y 18.038 actualmente derogadas, antes del año 1980, la Psiquiatría se encontraba entre las diez especialidades más frecuentes.

A partir de 1980, la derivación de afiliados a psiquiatría para examen y determinación de porcentaje por la especialidad, ocupó el cuarto lugar. Desde 1984 ocupó el tercer lugar después de Cardiología y Traumatología.

La mayor incidencia recayó coincidentemente en cuadros neuróticos, depresiones y psicosis esquizofrénica, a una edad promedio entre 37 y 50 años. Es decir que la Psiquiatría como especialidad aumentó la demanda no solamente desde el punto de vista de la atención psiquiátrica hospitalaria sino también en la repercusión que dicha especialidad comenzó a tener como motivo de invocación de incapacidad laborativa.

El Departamento Medicina Social pasó a ser Gerencia Medicina Social, dependencia de ANSeS, Ministerio de Trabajo. El cuadro siguiente pone en números estadísticos dicho incremento.

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En el año 1992, estando a cargo de la Jefatura de División Evaluación Médica, en el Departamento de Auditoría Médica de Gerencia Medicina Social, efectué un relevamiento vía facsímil, en todos los organismos del país encargados de determinar invalidez previsional. Los resultados pusieron en evidencia que entre el 80 y el 100% de los trámites de Jubilación por Invalidez con patología psiquiátrica prevalente o única, fueron resueltos favorables es decir con porcentaje de incapacidad del 66% o mayor.

Cuando esos casos fueron auditados por mí como responsable del Area Psiquiatría, el nuevo examen en terreno en el interior o en CABA, evidenció en un elevado número de casos, una rectificación significativa del diagnóstico y del porcentaje de incapacidad laboral, que pasó a ser desfavorable,

Buscando las causas de tal fenómeno para corregir el desvío, observé que la nómina de profesionales psiquiatras y psicólogos estaba limitada a un grupo que se desempeñaba en Gerencia Medicina Social en CABA; que en la mayoría de los organismos no había psiquiatra y que los profesionales no psiquiatras tenían el compromiso de determinar incapacidades sobre todas las especialidades, inclusive en Psiquiatría cuyo abordaje, metodología de estudio y exploración es cualitativamente diferente de la Clínica Médica. Dichos profesionales estaban sumamente preocupados porque se sentían excedidos por la situación, recibían amenazas con frecuencia, carecían de conocimientos acabados en psiquiatría y solicitaron ayuda al respecto, la que se puso en marcha con una serie de medidas.

Actualidad

Desde el cambio del Sistema Previsional a partir del 15 de julio de 1994, bajo el amparo de la Ley 24.241, se crearon las Comisiones Médicas de la Superintendencia de Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones y la Comisión Médica Central, instancia administrativa de apelación. La vía recursiva de las apelaciones a los dictámenes de la Comisión Médica Central es por ante la Cámara Federal de la Seguridad Social.

La estadística de Patologías Prevalentes en los trámites de Retiro por Invalidez realizada en la Comisión Médica Central, comisión que tuve el honor de coordinar desde noviembre 1999 a septiembre 2004 y desde febrero 2014 hasta el 30/4/2015, reveló que desde el año 1997 la Psiquiatría ocupa el segundo lugar después de Cardiología, en tercer lugar está Traumatología, en el cuarto Oftalmología y en el quinto Neurología, luego continúan las otras especialidades. Es decir que entre estas cuatro especialidades, se encuentran las patologías prevalentes del 79,16% de los trámites de Retiro por Invalidez, a los que se agregan los trámites de Pensión por fallecimiento y por Edad Avanzada, entre otros.

La Ley de Riesgos del Trabajo determinó que se elevara el número de Comisiones Médicas y se instalara una Comisión Médica en cada una de las Provincias Argentinas

Las Comisiones Médicas y la Comisión Médica Central, son las encargadas de intervenir en las contingencias de la Ley 24.557 de Riesgos del Trabajo y de resolver las divergencias que pudieran generarse en el ámbito administrativo como primera y segunda instancia.

En estos trámites la Psiquiatría también ocupa el segundo lugar después de Traumatología, dado el compromiso psiquiátrico o psicológico l (mayor o menor) que acompaña a los accidentes de trabajo y a las enfermedades profesionales de otros sistemas, o bien porque es invocada como motivo de agravio en altísimo porcentaje de los mismos.

La determinación de incapacidad previsional y de incapacidad laboral, son especializaciones de la Medicina del Trabajo, aplicadas específicamente a cada especialidad médica. Dentro de éstas – dada su elevada incidencia – se encuentra la Psiquiatría; dicha especialización exige formación clínica teórica y práctica sólida, formación técnica intensiva y supervisada durante el tiempo que sea necesario, hasta incorporar como un ejercicio habitual la filosofía diferente de cada una de las leyes, el encuadre en los baremos nacionales respectivos y la diferencia con otros baremos o tablas, la diferencia entre el criterio asistencial, previsional y laboral, la distinta metodología de cálculo matemático, el criterio de aplicación de los Factores Complementarios previsionales y el correspondiente a los Factores de Ponderación de la Ley de Riesgos; para producir una evaluación ajustada a la realidad médica y al hecho fáctico de ese trabajador en particular.

El circuito comienza en el área de Medicina Laboral de las Empresas, en el seguimiento de las licencias por enfermedad, en la mirada auditora con la que deben analizarse las certificaciones de profesionales, reconocidos entre los colegas por incurrir reiteradamente en diagnósticos y justificación de inasistencias prolongadas, sin un fundamento claro desde el punto de vista médico. Debe realizarse un estudio pormenorizado en los casos de duda y un informe con los datos que hacen sospechar un ejercicio incorrecto de la medicina, para no caer en la complicidad por omisión.

El circuito espurio de las certificaciones falsas atenta contra los profesionales éticos, distorsiona la valoración que la Sociedad tiene del médico, genera conflictos entre partes en los que todos salen perjudicados, empresas y trabajadores. La corrupción impide el desarrollo, hace perder la confianza en el médico al no quedar claro quién dice la verdad y lo que es peor se atribuye a la subjetividad de la especialidad o a la imprecisión científica. “A río revuelto ganancia de falsos certificadores”.

El conocimiento de todos los ítems señalados y su aplicación debe partir del Departamento o área de Medicina Laboral, quien tiene que utilizar los criterios en forma unificada con los criterios aplicados por las leyes previsionales y laborales que podrían ser una derivación obligada a futuro.

El agotamiento de licencias por enfermedad, genera el preconcepto erróneo de que el trabajador tiene el camino recorrido y allanado para el Retiro por invalidez como un mero trámite. Asimismo, la desvinculación en esas condiciones, facilita la judicialización del trámite y la demostración en esa instancia que la pretendida enfermedad no era tal, es un camino arduo, espinoso e incierto, que solamente puede lograrse con una metodología de trabajo previa que incluya informes auditores, intervención de peritos muy idóneos, pericias de alto nivel cientifico-técnico y documentación fehaciente.

El Depto de Medicina Laboral, es el área encargada de detectar las variables psicológicas que inciden en la producción de accidentes y enfermedades profesionales. Ambas contingencias pueden dejar secuelas tan severas que determinen una Incapacidad Laboral Permanente Total y Definitiva. Si fuera así, el camino va a conducir automáticamente a la Ley Previsional Nº 24.241 y al Retiro por Invalidez.

A su vez el Servicio Laboral debe estar atento a las variables psicológicas que pueden determinar un aumento del ausentismo laboral, debe realizar informes y elevarlos a la superioridad, para que se puedan coordinar medidas y procedimientos a seguir.

El agotamiento de la licencia por enfermedad inculpable, puede derivar en un trámite Previsional o en la Justicia y va a depender su resolución de la formación de los peritos que intervengan.

La determinación de Incapacidad Laboral es trabajo de peritos experimentados que puedan distinguir la enfermedad real de la manipulación, la exageración y la simulación pura, lo cual exige mucha experiencia previa en casos genuinos.

La invocación del estrés laboral, las reiteradas licencias psiquiátricas con dicho diagnóstico y otros del DSM IV, el incremento de los trámites de Enfermedad Profesional no listada en Comisiones Médicas y en la Justicia invocando Acoso Laboral, Mobbing, Violencia Laboral, Burnout (síndrome del quemado) sumados a la formación deficitaria de muchos peritos que diagnostican y determinan porcentajes de incapacidad erróneos, permiten avizorar un panorama complejo (entre trabajadores y empresas) que solamente puede ser disminuido por el conocimiento en estos riesgos y tomando los recaudos necesarios con el fin de diluir o resolver conflictos, que de llegar a la instancia judicial pueden producir grandes erogaciones.

Dra. Ester Norma Martin

Médica Psiquiatra UBA, Prof .Universitaria egresada UBA, Ex – Coordinadora de la Comisión Médica Central de la Superintendencia de AFJP y de la Superintendencia de R. del Trabajo. Perito psiquiatra Leyes Previsionales y de Riesgos del Trabajo – Ex Jefa Depto. Medicina Legal ANSeS – Docente de U. Barcelo, U. Favaloro, UCA, U. del Comahue, Sociedad de Medicina del Trabajo de Bs As, SOMETRA, FAMETRA – Perito Consultor en Asesoria de Empresas

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